LA BIOMASA, UN RECURSO A NUESTRO ALCANCE

¿Qué es la biomasa?

1. Objeto.

Desde la década de los setenta, la biomasa como combustible tradicional ha sido progresivamente sustituida por combustibles fósiles, debido a la comodidad en el transporte, manejo, almacenamiento y operación de las calderas con estos combustibles.

En la actualidad, podemos afirmar que existe tecnología fiable y a costes competitivos que hacen de la biomasa un fuerte competidor del gas natural y los derivados del petróleo.

Desde los sistemas de recogida y compactación de la biomasa, hasta la reducción de las emisiones gaseosas (mucho más allá de la norma), hay equipamiento y tecnología disponible en el mercado.

2. Climatización y biomasa.

La biomasa puede alimentar un sistema de climatización (calor y frío) igual que si se realizara con gas o gasóleo.
Existe una gran variedad de biocombustibles sólidos que pueden ser utilizados en sistemas de climatización de edificios. Entre ellos destacan: pelets, astillas, huesos de aceitunas, cáscaras de frutos secos (almendras, piñones), etc.

2.1. Ventajas.

Los sistemas de climatización alimentados con biomasa son respetuosos con el medio-ambiente, no generan olores como el gasóleo, ni se pueden producir escapes peligrosos como el gas. Su operación y mantenimiento son muy sencillos, ya que incorporan sistemas de control electrónico para el manejo de la instalación. Por ejemplo, el encendido puede realizarse manualmente o a distancia mediante un mensaje de teléfono móvil. La limpieza del equipo es totalmente automática, la única operación a realizar por el usuario es la retirada de las cenizas.

Dependiendo de la calidad del combustible y de la caldera, las cenizas pueden suponer hasta el 1% de la biomasa consumida, lo cual hace de la retirada de las cenizas una tarea poco frecuente.
Estas calderas oponen gran resistencia al desgaste, tienen una larga vida útil y son prácticamente silenciosas debido a que no necesitan un quemador que insufle aire a presión para pulverizar el combustible, como las calderas de gasóleo.
Además, presentan un alto rendimiento energético, entre el 85-92%.

3. Equipamiento.

Un sistema de calefacción con biomasa consta de una serie de equipos o sistemas principales:

- Almacén de combustible: silo, tolva.
- Sistema de alimentación: tornillo sinfín, neumático o gravedad.
- Caldera: cámara de combustión, zona de intercambio, cenicero y caja de humos.
- Chimenea: similar a la de un sistema convencional, aunque de un diámetro ligeramente mayor, debido a que el volumen de humos es mayor porque la humedad de la biomasa al arder se convierte en vapor de agua.
- Sistema de distribución de calor: igual que un sistema convencional.
- Sistema de regulación y control: igual que un sistema convencional en cuanto a la interfaz del usuario.

4. La biomasa como combustible renovable para la calefacción.

Existe una gran variedad de combustibles biomásicos susceptibles de ser empleados en los sistemas de climatización, como por ejemplo: astillas, pelets, serrín, corteza, residuos agroindustriales como los huesos de aceituna, cáscaras de frutos secos (almendra, piñón,…), poda de vid, poda de olivo, etc.

Su utilización varía de una zona a otra de España en función de la disponibilidad, de la tradición y del clima que, de forma indirecta, también influye en el tipo de biomasa disponible, ya que las especies se cultivan o vegetan de forma natural en las zonas donde el clima más las favorece.

Calentarse con la biomasa no sólo es beneficioso para el medio ambiente, sino también para el ahorro, porque a igualdad de calor producido, los combustibles vegetales cuestan mucho menos que los fósiles. El siguiente gráfico permite comparar los tres principales combustibles fósiles para calefacción (gasóleo, metano y gases licuados del petróleo -glp-) y los tres principales tipos de biomasa.

La comparación se ha realizado sobre la base del coste de la energía correspondiente a 1 litro de gasóleo (litro equivalente gasóleo). Se observa de inmediato que el coste de la energía de la biomasa es, en todo los casos, netamente inferior. El ahorro es por lo tanto considerable, y permite en muchos casos una rápida recuperación del capital invertido en el sistema.

5. Ayudas y deducciones.

5.1. Ayudas.

Según el Decreto 263/2008, de 29 de diciembre, por el que se establecen, las bases reguladoras del régimen de concesión de subvenciones, para la promoción de las energías renovables en Extremadura, la instalación presupuestada puede solicitar una ayuda de un 30% del coste de referencia, estando éste estimado en 600€/Kw.

5.2. Deducciones por inversiones medioambientales.

Asimismo, podrá deducirse de la cuota íntegra el 10 % de las inversiones realizadas en bienes de activo material nuevos destinadas al aprovechamiento de fuentes de energías renovables consistentes en instalaciones y equipos.

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